Tuesday, May 23, 2017

El intendente Polini pide que se periten las ruinas para determinar responsabilidades. El salón de usos múltiples derrumbados tenía columnas de hormigón sin zapatas y apenas apoyadas en el suelo.

Vecinos e integrantes de la comunidad educativa de la Escuela de Educación Primaria 962 “María Colliard”, de Coronel Du Graty, lamentan la ruina del flamante Salón de Usos Múltiples inaugurado en octubre de 2015 por el entonces gobernador Jorge Capitanich, hoy intendente de Resistencia.

El edificio se derrumbó durante la tormenta que azotó el sudoeste la madrugada del viernes, que tuvo ráfagas verdaderamente intensas, aunque la peor parte se abatió sobre la zona rural de la localidad, donde derribó árboles y provocó la voladura de techos de varios tinglados.

Mientras construcciones precarias o con una resistencia mínima permanecieron en pie al cabo del temporal, el viento fue demasiado para el edificio construido en el último año de la gobernación de Capitanich.

El SUM tenía una estructura independiente de hormigón armado, con algunos cerramientos de mapostería, y un entramado de perfiles de chapa para la cubierta de chapas. Aún no se hicieron pericias, es evidente que el derrumbe se dio por el colapso de la estructura de concreto.

La misma mañana del viernes, el intendente Juan Carlos Polini pidió públicamente que se perite no sólo la construcción derruida, sino todas las obras ejecutadas por la misma empresa por encargo del Gobierno provincial, cuya calidad está sospechada.

Tras el derrumbe se difundieron varias fotografías que evidencian no sólo el desastre, sino que ya permiten aventurar una concatenación de vicios de construcción.

Una de las imágenes más alarmantes es la de una columna de hormigón armado que fuera arrancada de cuajo, en la que se aprecia que la misma no sólo no contaba con zapata sin que sólo penetraba unos 15 centímetros en el suelo natural.

Las chapas y hierros retorcidos de la cubierta de techo y los escombros en que se convirtieron muros de mampostería y vigas y columnas de hormigón, permiten concluir que se trató de una “desgracia con suerte” porque el hecho ocurrió en un momento en que no había actividades escolares.

Los docentes coinciden en las redes sociales en que el SUM era considerado el lugar más seguro de la escuela y que, ante contingencias como una tormenta de estas dimensiones, muy probablemente hubieran decidido refugiar a los niños ahí, lo que hubiera derivado en un desastre.

 

HDP NOTICIAS.-

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