El ministro de Economía destacó el apoyo internacional que recibió la Argentina y los cambios impositivos que anunció el Gobierno. “Pretendemos que el acuerdo sea votado en la segunda mitad de septiembre”, afirmó.

El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, se reunió con la directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde,para alistar el nuevo acuerdo y el organismo pueda adelantar millonarios desembolsos para equilibrar las cuentas en 2019 y brindar así confianza a los turbulentos mercados.

Dujovne encabezó el equipo argentino -compuesto por Santiago Bausili, Rodrigo Pena, Guido Sandleris más Gustavo Cañonero y Pablo Quirno por el Banco Central- y se reunieron a partir de las 5 de la tarde, hora de Washington. El presidente del Central, Luis Caputo, se quedó a último momento en Buenos Aires para atender la situación del volátil dólar.

Tras el final del encuentro, en diálogo con la prensa, Dujovne señaló que fue “muy buena la reunión”: “Pretendemos que (el acuerdo) sea votado en el board que se llevará adelante en la segunda mitad de septiembre y para eso tiene que haber acuerdo técnico antes de eso. Tiene que pasar por los distintos departamentos del Fondo. Por más que logremos entendimientos previos, luego todo esto requiere un proceso formal para que tenga acuerdo”.

Al comenzar la entrevista con los periodistas, Dujovne aseguró: “Se trata de mejorar los términos del acuerdo firmado en junio de manera de reforzar el programa. La argentina ya dio pasos en los últimos días con el anuncio de medidas fiscales. Estamos conversando sobre cómo seguir avanzando para que todo el apoyo de la comunidad internacional pueda materializarse en una clara mejora en los indicadores financieros en argentina”.

En este contexto, fue consultado sobre la nueva suba del dólar de este martes, además de la caída de la bolsa local y de lo bonos soberanos –y, por tanto, otra suba del Riesgo País. Respondió: “Se da en un día muy malo para los mercados emergentes en general (…), Tenemos que tener paciencia porque va a tardarse en ver en los indicadores financieros”.

En la sede del Fondo fueron recibidos por Lagarde y David Lipton,subdirector del FMI. Con ellos ya habían negociado en mayo un trabajoso acuerdo por el que le otorgaban a la Argentina un “stand by” de 50.000 millones de dólares, desembolsado en tramos, de acuerdo a ciertas metas. Ya le otorgaron 15.000. Ahora el Gobierno pide adelantar los fondos previstos para los próximos años para cerrar las cuentas del 2019 y poder así aquietar a los mercados.

A cambio adelantó las metas fiscales y se compromete a un déficit 0 el año próximo, abandonando así la política de “gradualismo”. De acuerdo a lo anunciado por el presidente Mauricio Macri, sumará, además, ingresos por la aplicación de retenciones a las exportaciones de productos y servicios.

Cálculos privados estiman que el paquete de asistencia buscado llegaría a los 17.000 millones de dólares y esa es la cifra que el Gobierno aspiraría a obtener para poder cambiar las expectativas del mercado. Pero el número incluso podría ser más alto.

Desde Economía y el FMI dicen que la reunión entre Lagarde y Dujovne es “el comienzo del diálogo”. Y que todavía “no hay precisiones de montos ni tiempos”. Sin embargo, Lagarde había dicho la semana pasada que iban a actuar “rápidamente” para resolver el nuevo planteo argentino.

Otro punto sensible que presentará el ministro es la posibilidad de que el Banco Central use reservas para intervenir en el mercado y controlar los saltos del dólar, algo que el FMI no ve con buenos ojos porque sus funcionarios son partidarios de la libre flotación cambiaria. Caputo, que dijo que seguirá las reuniones vía telefónica desde Buenos Aires, busca que le aprueben el manejo de una “flotación sucia” para evitar abruptas subidas.

La reunión comenzó con buen clima ya que horas antes el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, había pronunciado un fuerte apoyo a la política económica del Gobierno y al pedido de desembolsos anticipados al FMI. En un comunicado emitido por la Casa Blanca, Trump señaló que había hablado por la mañana con el presidente Mauricio Macri y le había reafirmado “el fuerte apoyo” de los Estados Unidos a la Argentina durante estos “momentos difíciles”. Resaltó que Macri está haciendo un “trabajo excelente en esta difícil situación económica y financiera”.

“Tengo confianza en el liderazgo de Macri y aliento y apoyo fuertemente su compromiso con al FMI para fortalecer las políticas monetarias y fiscales argentinas para afrontar los actuales desafíos económicos”, finalizó el comunicado.

Este respaldo tan explícito –no demasiado habitual en Trump— llegó después de que el ministro Dujovne se reuniera con el secretario del Tesoro estadounidense Steven Mnuchin, inmediatamente después de llegar a Washington.

Según fuentes de Economía, en esa reunión, en la que estuvo también el secretario del área David Malpass, se habló de la llamada Macri-Trump y del apoyo concreto a las medidas anunciadas por el Gobierno para reducir el déficit y para conseguir los anticipos del FMI. Es posible que allí se hubiera delineado el comunicado oficial que finalmente la Casa Blanca sacó poco después del mediodía.

Cualquier nuevo acuerdo deberá contar con el aval del Directorio Ejecutivo, que aún no tiene fecha de reunión. Se descuenta que será aprobado, quizás en un par de semanas. Por el peso de su economía Estados Unidos tiene enorme peso en la votación. Por eso el apoyo explícito de Trump, más allá del respaldo político, fue importante.

Arturo Porzecansky, economista de la American University que sigue el caso argentino, dijo a Clarín que es “optimista” por lo que Dujovne y su equipo lograrán conseguir. Cree que “lograrán negociar una modificación del ya descarrilado acuerdo con el FMI dado los anunciados recortes en el gasto público y aumentos impositivos, y que incluirá un cierto adelanto de los desembolsos programados para los próximos muchos trimestres”.

Sin embargo, advierte que “la parte clave a esclarecer y acordar es cuál van a ser las nuevas directrices de las políticas monetarias y cambiarias. En lo que va del año, antes y después de iniciado el programa con el Fondo, estos instrumentos de política económica han sido utilizados de forma confusa y tardía. Lo que el país más precisa es un “Paul Volcker” (por el ex presidente de la FED), un presidente del BCRA con la firme convicción y el irrestricto apoyo político para matar la inflación y parar la corrida cambiaria restringiendo el crecimiento de la oferta monetaria, y no despilfarrando las reservas de divisas propias y las prestadas del FMI”.

 

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