Campo Largo Chaco

Sujeto murió en el Perrando y la familia sospecha de la policía

Sebastián Ponce de León tenía 31 años y el viernes pasado dejó de existir debido a un paro cardiorrespiratorio. Su familia cree que al ser arrestado pudo haber sido agredido; lo habían detenido a fines de enero por agredir a su novia y su cuñada.

Otro caso de muerte dudosa luego de una intervención policial se dio en estos días. En diciembre pasado ocurrió algo similar. (Ver nota aparte)Ahora la víctima se llamaba Sebastián Ponce de León, un hombre detenido por una denuncia de violencia de género producto de un incidente en el que estuvieron involucradas dos damas.Esta trifulca dejó a todos heridos, por lo que fueron derivados al hospital Perrando el pasado 31 de enero. La diferencia fue que el hombre estuvo bajo custodia policial.El viernes 10 falleció Ponce de León producto de un paro cardiorrespiratorio. Su deceso causó dolor y bronca en su familia que apuntó contra los policías que lo arrestaron, culpándolos de abusos. 

EL INCIDENTE

Fuentes policiales informaron a LA VOZ DEL CHACO que en el fondo de la avenida 9 de Julio, en Barranqueras, y en jurisdicción de la seccional Segunda portuaria ya que el incidente fue cerca de su sede, hubo un llamado al servicio de emergencias 911 alertando de este desorden.Debido a la intensidad de la pelea, los efectivos que llegaron al lugar solicitaron apoyo y arribaron varios patrulleros. Fue en una casa al 5000 aproximadamente de la mencionada arteria, donde una mujer de 32 años, domiciliada en el lugar, informó que De León la agredió físicamente tanto a ella como a su hermana (30), quien es agente de la Policía Federal Argentina, pero que estaría suspendida de sus funciones. Dijo que el hombre se había encerrado en una habitación y colocado un placard en la puerta para impedir el ingreso de terceros.

La feroz pelea trajo consecuencias físicas en los protagonistas. Las dos mujeres resultaron heridas, por lo que fueron trasladadas al hospital Eva Perón, muy cerca de la «zona de guerra».La agente federal sufrió una hematoma en la frente y su hermana tuvo una crisis nerviosa, excoriaciones, lesiones en hombro, brazos y piernas», pero luego de ser llevada al Perrando por la magnitud de sus dolencias, se descubrió que además padeció «politraumatismos y mordedura humana en varias partes del cuerpo».

En tanto Ponce de León fue mordido también y tuvo excoriaciones y heridas sangrantes, siendo demorado y en móvil policial trasladado a la División de Medicina Legal y al Perrando, allí permaneció con custodia policial. En tanto la mujer de 30 radicó la correspondiente denuncia y el testigo declaró que conocía a Ponce de León, indicando que «estaría iniciando un noviazgo con la mujer de 32 años» y que en dicho domicilio «habían estado consumiendo estupefacientes» y que «salió a comprar bebidas y al regresar halló a los efectivos policiales». Se dio intervención al médico policial y el fiscal Martín Bogado ordenó la aprehensión del hombre en la causa «supuestas lesiones en contexto de violencia de género». 

EL DECESO

El 10 de febrero, aún permaneciendo internado en el hospital Perrando, Ponce de León murió. Aseguran que sufrió una convulsión y minutos después falleció por un paro cardiorrespiratorio.  Inicialmente, el magistrado actuante ordenó se recabe informes médicos e historia clínica del paciente en el hospital y que el cuerpo sea entregado a sus familiares. 

NUEVA DENUNCIA

Tras conocerse la muerte del hombre, su padre denunció que durante la detención del hijo, el 31 de enero, este resultó con «lesiones gravísimas que derivaron en una insuficiencia renal aguda que desencadenó en su deceso». La fiscala en turno, Ana Pacce, dispuso que se instruyan actuaciones por supuesta muerte dudosa y que el cadáver sea derivado al Instituto Médico Forense para su autopsia para luego ser entregado a sus familiares. Se supo que desde el Gabinete Científico informaron extraoficialmente que la causa del fallecimiento fue por una infección patológica, pero que aguardan otros análisis, entre ellos el sanguíneo.

En diciembre pasado se produjo otro episodio bastante confuso
El 17 de diciembre de 2018 murió Tomás Agustín Vazquez luego de sufrir una crisis nerviosa que lo derivó al área de Salud Mental del hospital Perrando. Minutos después, se le inyectó un medicamento y pese a los esfuerzos de los médicos por reanimarlo, el joven perdió la vida. Antes habría sido demorado por la Policía. Alrededor de las 20 del día anterior, este joven de unos 30 años se dirigió en un remís hacia la Unidad de Investigaciones Complejas exaltado y gritando muy alterado, si bien no ingresó a la unidad llegó hasta la puerta y luego corrió con dirección a la avenida Italia e Yrigoyen, publicó Diario Chaco.

Ante ello, personal policial lo contuvo utilizando los dispositivos y medidas de seguridad. Seguidamente lo trasladaron en móvil hasta la dependencia, donde se había dirigido en un principio. Sin embargo, el joven permanecía alterado, por lo que decidieron trasladarlo al hospital Perrando, donde la guardia se abstuvo a atenderlo, precisando que debía ser derivado al área de Salud Mental.

Una vez allí fue asistido por una médica de turno, quien lo reconoció como un paciente que había sido atendido a la mañana. Seguidamente, según indica el parte policial, se le suministró un medicamento intramuscular inyectable.

Minutos después, en presencia del personal policial, se desvaneció y fue trasladado a un consultorio de esa área, donde le practicaron maniobras de reanimación, sin obtener resultados, por lo que se produjo su deceso. Luego se estableció que el fallecido sería Tomas Agustín Vázquez, de 30 años, quien en la mañana fue trasladado en móvil policial de comisaría Segunda de Resistencia hasta el área de Salud Mental del hospital Perrando y luego se retiró. Una funcionaria de allí adujo que en la oportunidad, el paciente «deliraba y presentaba una crisis, por consumo de sustancia» por lo que debieron suministrarle medicamentos. También la Policía determinó que esta persona fue trasladada en el remís desde Mitre al 100. La fiscala Daniela Meiriño ordenó que las actuaciones sean instruidas ante la comisaría Primera capital, den intervención al médico policial como así también a la División Antecedentes para que extraigan huellas dactilares al occiso. Además, que el cuerpo sea trasladado al Instituto Médico de Ciencias Forenses donde le practicarían la autopsia. Por otra parte, solicitó se reciba testimonio al chofer del remís y que el Departamento Investigaciones Complejas brinde un informe detallado de los hechos.

DIARIO LA VOZ DEL CHACO.-

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