Golpeó a su esposa, la empujó contra una olla de agua hirviendo y murió: la Justicia no lo consideró un femicidio

Un hombre golpeó a su esposa, la empujó contra una olla de agua hirviendo y murió. Sin embargo, la Justicia no lo consideró un femicidio y acordó un juicio abreviado.
Un caso de violencia de género ha conmocionado a la provincia de Misiones. Un hombre fue acusado de provocar la muerte de su esposa tras golpearla y empujarla contra una olla de agua hirviendo; la Justicia no lo consideró un femicidio y, aunque podría recibir una condena de 10 años, desató polémica.
Se trata de Ricardo Daniel Viera, un hombre de 47 años que está preso desde 2019 por protagonizar un terrible episodio en su vivienda ubicada en barrio periférico de Piedras Blancas de Garupá, Posadas. El sujeto comenzó a discutir con su pareja, Elvira Generoso, de 58 años, y la situación derivó en una tragedia.
Según trascendió tras la reconstrucción de los hechos, la pareja se encontraba ebria en su casa cuando Viera se levantó para ir en busca de más alcohol a un kiosko cercano, pero la mujer se opuso y comenzaron los forcejeos. Acto seguido, Generoso le arrojó una lata de pintura, lo que desató la furia de su esposo.
Fue entonces cuando Ricardo Daniel Viera le propinó varios golpes hasta que en un momento la empujó. Elvira Generoso cayó sobre una hornalla donde había colocado una olla con legumbres y sufrió quemaduras de diferente gravedad en el 30 por ciento de su cuerpo.
Un vecino la trasladó al Hospital Escuela “Doctor Ramón Madariaga”, donde los médicos le advirtieron que las lesiones le demandarían al menos unos 45 días en curarse. Asimismo, dejaron constancia de que la mujer arribó al nasocomio con 2,19 gramos de alcohol en sangre.
La Justicia ordenó la pronta detención del hombre, que quedó imputado por el delito de homicidio calificado por violencia de género. Sin embargo, el magistrado pero no lo consideró como un caso de femicidio y el fiscal de la causa logró negociar un juicio abreviado; en este sentido, Viera aceptaría una condena de 10 años a cambio de reconocer los delitos por los que se lo acusa.