Bomberos realizan más de 10 salidas diarias para sofocar incendios en el centro chaqueño

Entre el personal voluntario y de la policía del Chaco tratan de controlar el fuego en zona urbana y rural. Heladas y poca humedad, «el combo perfecto».
El invierno, con pocos días de frío, pero con intensas heladas, registra una importante cantidad de focos ígneos en el centro chaqueño, provocando solamente en Presidencia Sáenz Peña un promedio de doce salidas diarias de las unidades de bomberos voluntarios y de la Policía.

La poca humedad ambiente, en el período naturalmente seco que afronta el Chaco en la época invernal, sumado a las heladas de la segunda quincena de agosto y la constante rotación de los vientos «son el combo perfecto» para que el fuego, «generalmente intencional», arrase con todo lo que encuentra a su paso. Los incendios son diarios y obligan a la salida de las unidades de bomberos varias veces al día. En las últimas jornadas «el promedio de intervenciones alcanzan la docena», entre las seis actuaciones que promedia el cuartel de bomberos voluntarios «Pedro Giménez» y otras tantas a las que responde la unidad bomberil local de la Policía del Chaco.
«Son doce salidas diarias en Presidencia Roque Sáenz Peña lo que es demasiado, siendo lo más grave que el 99 por ciento es fuego intencional, lo que genera mucha bronca e indignación por la falta de responsabilidad con respecto a la quema que tienen algunos pocos vecinos perjudicando a muchos otros ciudadanos de bien», refirió Pedro Giménez, presidente de la asociación civil de bomberos voluntarios de la Ciudad Termal.
ALTO COSTO
Las intervenciones de las unidades de bomberos vienen ocurriendo tanto en el sector urbanizado como en la zona de campo. En particular, «desde bomberos voluntarios en los últimos tres días las actuaciones fueron prioritariamente en zona rural, lo que demanda una carga de trabajo elevadísima y un presupuesto alto».
En lo referido a los costos, «los focos ígneos en el área rural implican mucho gasto por el valor del combustible y no hay previsión económica que se pueda realizar con un presupuesto muy frágil que, en un su mayor porcentaje, depende del aporte solidario de los vecinos de Sáenz Peña que, como todos, viven el día a día». «Tener un resguardo de dinero, con una previsión de gastos, es imposible porque la economía de todas las familias es muy frágil y eso también afecta el aporte que los ciudadanos voluntarios puedan realizar al cuartel», explicó Pedro Giménez.
«Estamos al borde de limitar las salidas fuera de la ciudad porque se nos hace insostenible costear el combustible y asumir los gastos de roturas que se puedan generar por las intervenciones en grandes incendios, como nos ocurrió días pasados que se averío una de las cubiertas del camión que tiene un valor de 200 mil pesos», detalló el referente de los bomberos voluntarios de Sáenz Peña. En este sentido, agregó que «en los casos que se observe que no hay responsabilidad del propietario en mantener sus predios limpios o realizar los corta fuegos, siempre que no exista riesgo de vida o esté en peligro una vivienda, deberemos dejar que las llamas consuman el material».
NECESARIAS VOLUNTADES
Lo contradictorio de los incendios es que por un lado unos pocos ciudadanos inconscientes generan fuego y por el otro muchos otros solidarios ayudan a que las autobombas de los voluntarios sigan operativas con el aporte de dinero «de sus bolsillos».
«En los últimos eventos estuvimos a punto de perder la operatividad por falta de combustible pero gracias a un par de aportes, los tanques pudieron cargarse y así salir a combatir el fuego», reconoció Pedro Giménez. «Los vecinos que aportan económicamente piensan en los demás y sería bueno que los que inician las quemas también piensen en los demás», remarcó finalmente.
Peligroso egoísmo
SÁENZ PEÑA (Agencia) – La inconsciencia de «algunos» al momento de realizar quemas tiene ejemplos diarios y así lo reflejan las diarias experiencias de los bomberos que intervienen ante cada foco ígneo.
En esta semana, «el colmo de la incoherencia fue llegar a sofocar un incendio en el barrio San Cayetano y que el vecino no permitiera la intervención de los bomberos, impidiendo que el fuego se apague». «Ante el llamado de los vecinos del barrio, cansados de las diarias situaciones, la unidad concurrió pero un ciudadano impidió la actuación ya que él decía que lo estaba controlando, pero es irracional que actúen así ante el crítico panorama que se atraviesa por la sequía existente», relató Pedro Giménez, ejemplificando las «egoístas» posiciones de «unos pocos que perjudican a muchos».
«Los vecinos del San Cayetano están hartos de este problema y no existe control alguno que evite que las quemas intencionales se realicen lo que provoca muchos inconvenientes porque no solamente es peligroso el fuego que se puede descontrolar, sino también el ambiente se contamina y afecta la salud de los habitantes del lugar», agregó.

DIARIO NORTE.-